¿Y si el primogénito de Dios hubiera sido mujer…?

Comparte por favor:

STAFF / Online PCR Noticias

“Una niña ha nacido en Belén”, les aseguran a los tres reyes que tienen más de un año siguiendo a una estrella que “habían visto en el oriente, hasta que se estacionó justo sobre la humilde casa que ocupaban María y José”. Llegaron a adorar al hijo de Dios, y ¡oh, sorpresa!, se encontraron con una niña a quien llamarían Emanuel.
            En Evangelia, David Toscana nos presenta a un Dios más humano, obstinado, que puede errar o encolerizarse hasta el berrinche; enojo que fulmina con rayo a sus hijos inocentes, como fue el caso de Uza, guía del carro de David a quien, por osar tocarlo para evitar un accidente, Jehová hiere con un rayo quemante.
            Toscana lleva a Evangelia a dos planos: el terrenal, con la familia de María y José, sus hijos, Emanuel, Jacobo (quien más tarde cambiaría su nombre por el de Jesús), José, Judas, Simón y tres mujeres que no llegarían a la edad adulta. Así como al plano celestial, donde se tomó la resolución de convertir a la Trinidad en la Santísima Tétrada, cuando el hijo varón nonato de Dios recibió el nombramiento como la cuarta persona: Padre, Hija, Espíritu Santo e Hijo.
            En Evangelia conoceremos a Jehová desde que creó el mundo, cuando decidió, al quinto día, “a quién le daba piernas y a quién aletas, quién volaba y quién nadaba”. Hasta la crucifixión de su hija, pasando por los avatares del arcángel Gabriel, quien “cansado y atribulado, se presentó ante su amo para declararse incompetente” y Dios lo mandó de vuelta a la tierra a buscar, dando tumbos, a la nueva madre de su hijo. Misión que tampoco pudo cumplir al pie de la letra.
            Dos hijos de Jehová en la tierra, ambos con seguidores y apóstoles, ambos haciendo milagros, volviéndole la vista a los ciegos y el sonido a los sordos; multiplicando panes y peces para saciar el hambre de cinco mil personas, pero sólo uno de ellos será crucificado.
            David Toscana reescribe el evangelio, recrea aquellos años del Señor con magistral mesura y llama al pan, pan y al vino, vino. Por las páginas de Evangelia vemos desfilar a María y José, los poderosos Herodes y Poncio Pilato, a los doce apóstoles, la muerte de Juan el Bautista y los avatares de Judas, la duda de Tomás. Conoceremos de cerca Belén, Galilea y el Monte de los Olivos, cada trazo recorrido por la Hija del Altísimo, hasta convertirnos en observadores del “día más infausto en la memoria del hombre”, la crucifixión.
            Evangelia, pone luces donde ha habido tanta sombra y le da un lugar preeminente a la mujer: “Ahí donde dice ‘rey de los judíos’ debe decir ‘hijastra de carpintero’. Ahí donde dice ‘hijo’ debe de decir ‘hija’”.

 

 

David Toscana ha publicado Estación Tula, Lontananza, Duelo por Miguel Pruneda, Santa María del Circo, Los puentes de Königsberg (Alfaguara, 2009), El último lector (Alfaguara, 2010), La ciudad que el diablo se llevó (Alfaguara, 2012), El ejército iluminado (Alfaguara, 2013) y Evangelia (Alfaguara, 2016). Formó parte del International Writers Program de la Universidad de Iowa y del Berliner Künstlerprogramm. Ha sido ganador de los premios José María Arguedas, Antonin Artaud, Colima y José Fuentes Mares. Su obra ha sido publicada en quince idiomas.

 

Paloma Cuevas R.

Paloma Cuevas R. es el resultado de una educación libre y sin trabas. Obtuvo una formación académica en Filosofía por la UNAM y en Enseñanza del Inglés por la UAEM. Es humanista y sapiosexual. Docente durante más de 22 años, columnista, escritora y locutora en temas de Cultura, Política y Erotismo. Corresponsal del programa “A Medios Chiles” de #LaPayolaRadio. Promotora y gestora cultural incansable. Madre y cómplice de los Tres Mosqueteros. Amante declarada de México, el buen café y la verdad sin anestesia. Cuenta con un par de libros publicados en colaboración con otros autores: “Nosotros también nos acordamos”, publicado por la Universidad Autónoma del Estado de México, y “Hacerle al Cuento” Antología de aniversario de Amarillo Editores. Colabora con UniRadio y es una humanista declarada. "La educación y la cultura son el más poderoso antídoto contra la violencia..."

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.