A mi padre lo enterramos en una caja de cerillos

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Por: Federico Traeger

Ahí cupieron bien sus restos. No por eso nos dolió menos. Los familiares nos abrazaron y lloramos juntos cuando la cajita entró en el pequeño foso del jardín. En los panteones no pudieron acomodarse a nuestras necesidades. Casi a nadie le pasa esto. Quizás en algún otro país, pero en el nuestro, parece que no. En la sangre de la familia corre un defecto que rara vez se manifiesta: el encogimiento gradual y seguro. A papá, por alguna razón, le pegó. Se fue achicando en estatura, presencia y relevancia. Al principio no era preocupante, sino más bien liberador. No había que rendirle cuentas, cualquier explicación le quedaba grande, pero mamá se fue sintiendo desemparejada, desatendida y sola. Entonces, con la ayuda de un terapeuta, se nos bajó la conciencia al corazón y aprendimos a caminar con cuidado de no pisar a papi. Un gato callejero acechaba a través de las ventanas y por eso tuvimos que no volverlas a abrir. Pero una tarde, luego de días de no encontrar papá, vimos una mancha negra detrás de una maceta.

Cientos de hormigas se lo estaban comiendo. Ni para qué llamar a las autoridades. Con lo difícil que es explicar nuestra condición y lo imposible que hubiera sido incorporarla a esos trámites. Hubo que enjuagar a papi en el lavabo hasta despegarle el último himenóptero. Lo secamos cuidadosamente y lo metimos a calentar en un sartén hasta que se carbonizó. Lo dejamos enfriar en la tabla de los quesos y, con pequeños y amorosos golpes de cuchara, logramos romperlo en cenizas.

Cada día, lo extrañamos un poquito. Según mi hermano, me veo más chaparro últimamente. Espero que sólo sea una broma para elevarnos el ánimo. Pues buena falta nos hace.

Paloma Cuevas R.

Paloma Cuevas R. es el resultado de una educación libre y sin trabas. Obtuvo una formación académica en Filosofía por la UNAM y en Enseñanza del Inglés por la UAEM. Es humanista y sapiosexual. Docente durante más de 22 años, columnista, escritora y locutora en temas de Cultura, Política y Erotismo. Corresponsal del programa “A Medios Chiles” de #LaPayolaRadio. Promotora y gestora cultural incansable. Madre y cómplice de los Tres Mosqueteros. Amante declarada de México, el buen café y la verdad sin anestesia. Cuenta con un par de libros publicados en colaboración con otros autores: “Nosotros también nos acordamos”, publicado por la Universidad Autónoma del Estado de México, y “Hacerle al Cuento” Antología de aniversario de Amarillo Editores. Colabora con UniRadio y es una humanista declarada. "La educación y la cultura son el más poderoso antídoto contra la violencia..."

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