Oda a la soledad y a todo aquello que pudimos ser y no fuimos porque así somos

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Por: Paloma Cuevas R. + Staff/ONline PCR Noticias

         

Esta oda a la soledad explora las razones que mostramos los seres humanos somos capaces de autosabotearnos y autodestruirnos, aquí la paradoja es nuestra propia capacidad de evitar a toda costa nuestra propia felicidad y la triste realidad de tanta soledad que no termina por llenar los vacíos que terminan por quitarle todo gozo a la vida y a tomar como decisión tal vez el terminar con ella.

Gisela Leal se convirtió en la escritora más joven en haber sido jamás publicada por el grupo editorial Alfaguara con su novela El Club de los Abandonados en 2012, con 24 años. Entre sus monerías encontramos el que ha publicado en la revista española Eñe y en la P Magazine, de México. 

«Somos –inconsciente o conscientemente– nuestras propias fronteras para la evolución. Los humanos llevamos en nuestro ADN esta capacidad intrínseca de autosabotaje de la cual no podemos deshacernos precisamente porque lo llevamos en la sangre. Tendríamos que dejar de ser humanos, tendríamos que convertirnos en ninjas para que fuera distinto. Y es necesario que pasen años, décadas, toda una vida para que, al final de esta, nos demos cuenta de todo lo que no nos atrevimos a hacer por haber sido incapaces de enfrentar a un enemigo tan familiar, uno del que conocemos todas y cada una de sus técnicas y estrategias, uno tan fácil de vencer como lo somos nosotros mismos.»

«Porque nunca nada importa es que he decidido que hoy voy a terminar mi obra maestra; que en algún momento de este día voy a ponerle el punto final a mi biografía; que hoy tendré mi última cena y veré mi última película y diré mis últimas palabras y lloraré por una última vez; porque nunca nada importa es que he decidido que hoy es un buen día para morir.»
La anécdota que anima Oda a la soledad no es extraordinaria; la novela, sí. La trama parte de la tentativa de suicidio de Emiliano Rivera del Pozo, exitoso cineasta neurótico que mantiene una tensa -por decir lo menos- relación con sus padres. A partir este hecho, la autora establece las coordenadas familiares y sociales que están detrás de la decisión.
          ¿Qué hay de extraordinario en todo ello? Nada. Excepto que la forma como se muestra al lector es una suerte de explicación, es una respuesta a la pregunta “¿Cómo llegó a suceder que el protagonista tomara la decisión de suicidarse?” y, detrás de ésta, a la más importante y general: “¿Cómo llegamos a ser lo que somos?” (la cual, con cierto desparpajo, encontramos disfrazada en el título del libro: Oda a la soledad y a todo aquello que pudimos ser y no fuimos porque así somos). Podría decirse que Gisela Leal tiene más pasión por comprender que por escribir, si no fuera porque la buena literatura trata de la verdad. Y ciertamente, es la sustancia con la que esta entretejida la novela, siempre que se entienda que la verdad buscada y mostrada no remite a un hecho o una serie de hechos que podrían postularse de manera científica, sino que es indecible. Si bien la autora aborda las diversas determinaciones causales que constituyen la vida de Emiliano -biológicas, psicológicas, genéticas, familiares, históricas, sociales- nos deja ver que ésta no se reduce a ellas. En otras palabras: muestra la libertad del protagonista en medio de la multitud de datos objetivos de toda índole que lo conforman, la cual es inasible precisamente porque está más allá de las determinaciones. He aquí lo extraordinario de Oda a la soledad -y sin embargo propio de toda gran novela-: busca la verdad de lo que somos en el continuo enfrentarse la libertad al mundo.
     
     
     En una época signada por la banalidad de casi todo, incluyendo la literatura -“La época se volvió laxa”, observaba Ezra Pound-, Oda a la soledad debe saludarse como un intento serio, honesto (y en muchas ocasiones divertido) de llamar la atención sobre lo que verdaderamente importa.
 
 
Gisela Leal publicó su ópera prima El Club de los Abandonados en 2012, con 24 años, convirtiéndose en la escritora más joven publicada por Alfaguara. Ha publicado en la revista española Eñe y en la P Magazine, de México. Su segunda novela es El maravilloso y trágico arte de morir de amor.
@gisela_leal
 

Paloma Cuevas R.

Paloma Cuevas R. es el resultado de una educación libre y sin trabas. Obtuvo una formación académica en Filosofía por la UNAM y en Enseñanza del Inglés por la UAEM. Es humanista y sapiosexual. Docente durante más de 22 años, columnista, escritora y locutora en temas de Cultura, Política y Erotismo. Corresponsal del programa “A Medios Chiles” de #LaPayolaRadio. Promotora y gestora cultural incansable. Madre y cómplice de los Tres Mosqueteros. Amante declarada de México, el buen café y la verdad sin anestesia. Cuenta con un par de libros publicados en colaboración con otros autores: “Nosotros también nos acordamos”, publicado por la Universidad Autónoma del Estado de México, y “Hacerle al Cuento” Antología de aniversario de Amarillo Editores. Colabora con UniRadio y es una humanista declarada. "La educación y la cultura son el más poderoso antídoto contra la violencia..."

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