MELANCÓLICOS ANÓNIMOS

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Por: Federico Traeger

-Hola, me llamo Federico y soy melancólico.             

             –Hola -me saludan.                  

             –Bienvenido al grupo, Federico.  Cuéntanos un poco de ti.     

             –Bueno, pues estoy aquí porque no puedo controlar mi adicción a la tristeza.    

             -¿Qué sientes cuando estás triste? -todos me ven con una especie de curiosidad empática.

             -Siento una angustia tan necesaria como el aire. Continuamente muere lo bello y eso me causa un dolor que, perversamente, repunta en placer.     

             -Compártenos un par de ejemplos.    

             -Por lo general son cosas que parecieran no tener importancia.        

            –¿Cosas?                                     

            –Alejarme del mar, que se termine un beso, que se apague la mirada de un perro o bajarme de un sueño.                     

            Un integrante del grupo me pregunta:                 

            -¿Y el hambre en el mundo, la desforestación, las dictaduras?  ¿Eso no?      

            -Pues no -respondo.                                                                   

            -¿No sientes nada? -insiste.                                                 

            -No sabría cómo sentirlo.                                                     

             -Uno se acostumbra a las malas noticias -añade alguien más.      

             -La costumbre es el cáncer del asombro -concluyo.                                          

             -¿Cuándo empezaste a sentirte melancólico? -pregunta la moderadora.     

             -La primera vez que vi morir una ola.                                                                   

             -¿Qué edad tenías?                                                                                                   

             -La edad en la que la eternidad se desploma.                                                     

            -¿Y antes de eso cómo era tu tristeza?                                                                   

            -Como el perro de los vecinos. Estaba ahí, pero yo no era su dueño.             

            -¿En qué momento supiste que lo tuyo es una adicción?                                  

            -Lo recuerdo como si estuviera ocurriendo ahora, me metí a una melodía pero no supe encontrar la salida.                   

            Calladamente, la moderadora y los integrantes del grupo tienden un puente afectivo hacia mí.                                           

           -¡Bienvenido! -me dicen a coro.

 

 

 

 

Federico Traeger. Nació en la Ciudad de México. Fue integrante de un par de grupos de rock y vivió para cantarlo. Es licenciado en ciencias de la información. Ha sido director creativo en agencias publicitarias multinacionales en la Ciudad de México, Houston, Los Ángeles, San Antonio y Nueva York. La editorial Palabra y Voz publicó su primer libro de cuentos, Epidemia de comas. Participó en los talleres literarios de Felipe San José, Agustín Monsreal, María Amparo Escandón y Beatriz Rivas. Sus cuentos se han publicado en suplementos literarios y libros colectivos en México, España y Francia. La editorial Universal, en Miami, publicó su segundo libro de cuentos, El día del informe. Es autor de los bestsellers Amores adúlteros, Amores adúlteros# el final y Lo que no mata, enamora, escritos a cuatro manos. En 2013, Alfaguara publicó su novela Haz el amor y no la cama.   Su más reciente obra se titula Cuando todo era para siempre, publicada también bajo el sello de Alfaguara.

 

 

Paloma Cuevas R.

Paloma Cuevas R. es el resultado de una educación libre y sin trabas. Obtuvo una formación académica en Filosofía por la UNAM y en Enseñanza del Inglés por la UAEM. Es humanista y sapiosexual. Docente durante más de 22 años, columnista, escritora y locutora en temas de Cultura, Política y Erotismo. Corresponsal del programa “A Medios Chiles” de #LaPayolaRadio. Promotora y gestora cultural incansable. Madre y cómplice de los Tres Mosqueteros. Amante declarada de México, el buen café y la verdad sin anestesia. Cuenta con un par de libros publicados en colaboración con otros autores: “Nosotros también nos acordamos”, publicado por la Universidad Autónoma del Estado de México, y “Hacerle al Cuento” Antología de aniversario de Amarillo Editores. Colabora con UniRadio y es una humanista declarada. "La educación y la cultura son el más poderoso antídoto contra la violencia..."

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